Sistema y modelos

Durante el último año he estado presentando en Costa Rica y muchos países latinoamericanos mi libro La Magia y el Misterio del COMERCIO. Cada presentación se hace en forma de una charla sobre el entendimiento del sistema generador de riqueza. Dicha charla siempre inicia con una explicación básica de cómo se llega a construir el único sistema conocido por el hombre que es capaz de generar riqueza para todos los participantes. 

Esta es la explicación. Todos los seres humanos consumimos bienes y servicios para nuestra subsistencia y bienestar. Tenemos necesidades de consumo. Para resolverlas, hemos sido dotados de recursos (inteligencia, habilidades, medios naturales). Con estos recursos, podemos resolverlas de dos formas únicamente: en autosuficiencia ─cada persona produce, aisladamente, todo lo que necesita para vivir─ o en cooperación con otros. El hombre resolvió esas necesidades en autosuficiencia hasta que descubrió el maravilloso principio de especialización e intercambio, según el  cual, dos o más individuos pueden resolver mejor sus necesidades de consumo si, en vez de producir todo lo que desean consumir, cada uno dedica sus recursos a los bienes y servicios que produce mejor y luego los intercambia por aquellos que otros producen con facilidad. La aplicación generalizada de este principio da vida al sistema de especialización e intercambio (SE&I), una intrincada red de interrelaciones e interdependencias en la cual cada individuo produce un bien (o unos pocos) y obtiene, para su consumo, todos los demás mediante el proceso de intercambio.

Después de la discusión del sistema, sus características y la dinámica de creación de la riqueza, inevitablemente surgen preguntas sobre mi modelo, como si el SE&I fuera uno más de distintos modelos económicos. Y siempre respondo que no se trata de modelos, pues no existe otro sistema capaz de generar riqueza y bienestar para miles de millones de personas. Digo un solo sistema porque los elementos básicos no cambian. Estos son: numerosas personas; cada una con su propia inteligencia, destreza y conocimientos; y con sus propias necesidades de consumo; recursos naturales como tierra, animales, agua, bosques, etc.; y un objetivo: solucionar las necesidades de consumo de todos los habitantes mediante el uso de los recursos naturales e intelectuales.

Pero, luego de pensarlo, se me ocurre que si bien es cierto que existe un solo sistema, dentro de él, hay mil formas de organizar la solución de las necesidades de consumo de las personas. Esas formas dan vida a lo que muchos ven como modelos. De los miles, analizaremos solo cuatro de ellos, seleccionados para cubrir la gran gama de posibilidades. Estos modelos son: estatismo total, estatismo parcial, estatismo disfrazado y libertad individual. Las siguientes columnas serán dedicadas al análisis de estos modelos, comenzando por el estatismo total. 

 
 
DMS