Primitivismo económico 

El Gobierno anunció, el 11 de octubre, en  San Isidro de El General, que subirá de 5% a 30% el arancel a la importación de frijoles para evitar que se embodegue la cosecha de los productores nacionales. Al ver la nota, pensé que se trataba de esa sección del periódico que se intitula “Hace 50 años”, pero no, pues ella señalaba que “el ministro de Agricultura y Ganadería, Alfredo Volio, informó de que ya firmó un decreto ejecutivo, aunque aún falta la rúbrica de su contraparte de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz”. Como vemos, se trata de personajes de este gobierno, pero con ideas de política comercial tercamente mercantilistas, inmorales y primitivas. 

Inmoral. Para que el sistema que resulta de la aplicación generalizada del principio de especialización e intercambio genere la máxima riqueza posible, es necesario que cada participante tenga la potestad de intercambiar sus bienes y servicios con quienes quiera, en cualquier parte del mundo. Esto significa tener derecho de propiedad y ejercerlo. Cuando el gobernante limita ese ejercicio, como en el caso que nos ocupa, viola el derecho de propiedad de los individuos afectados; comete un acto inmoral, primitivo. 

Fríjol no es fríjol. El jerarca actúa como si todos los tipos de fríjol fueran iguales. Un grave error. Aun cuando son de la misma especie, variedad y color, los fríjoles varían en cuanto a sedosidad, tamaño, sabor, contenido nutritivo, tiempo de cocción, etc. Por lo tanto, un residente en Costa Rica puede preferir un tipo de fríjol salvadoreño, nicaragüense o argentino sobre uno tico, por algunas de estas características. El privarlo de esa posibilidad (o dificultarlo con un arancel) lo empobrece, ya sea porque no puede consumir lo que desea o porque no puede utilizar ese fríjol especial para producir otros bienes. Una realidad que elude a los jerarcas tercermundistas. 

Los estadounidenses, como grupo, son, a la vez, uno de los primeros exportadores e importadores de carne bovina en el mundo. ¿Por qué? Porque esa carne varía mucho en sus características, producto de la variación genética y modos de alimentación, entre otros. Los gringos importan, para sus hamburguesas, mucha carne engordada en potreros; pero exportan mucha carne fina, engordada en establos.

Empobrecedor. En el mundo actual, las empresas necesitan planificar y usar una serie de instrumentos que les permitan mejorar su gestión. Esto significa, por ejemplo, hacer contratos a largo plazo para comprar bienes a ser utilizados como materia prima o producto final; significa aprovechar los mercados a futuro para amarrar precios a dos, tres años plazo. Todo esto es imposible en un país donde, en cualquier momento, se sube un arancel o se prohíbe la importación o exportación de un producto. Como así no se puede planificar, todo es a corto plazo. El efecto de esa mala gestión empresarial es una disminución sustancial de la riqueza generada con los recursos que existen en un país. 

 
 
DMS