Pensión chilena: logros

En su discurso de presentación de 1980, el ex ministro Piñera señala que “nadie de buena fe podrá desestimar las múltiples disposiciones que aseguran la justicia y equidad del sistema: la pensión mínima de vejez, invalidez, viudez y orfandad; la garantía estatal a la rentabilidad de los ahorros y a las pensiones; las normas que desincentivan la concentración e impiden el monopolio en la administración de los fondos previsionales: las restricciones que dan seguridad al destino de los ahorros; el control activo del Estado sobre la previsión; la mayor remuneración como consecuencia del traslado al sistema de capitalización; el respeto a los derechos adquiridos a través del bono de reconocimiento; la incorporación de los trabajadores independientes; la ratificación de los otros beneficios previsionales como la salud, la asignación familiar, el subsidio de cesantía, la protección contra accidentes del trabajo; y tantas otras más. En fin, una previsión libre, pero a la vez solidaria; una previsión justa, pero a la vez eficiente; una previsión para todos.” ¿Cuáles han sido los logros?

El nuevo sistema vino a desactivar la bomba de tiempo fiscal que existía, ha estimulado el ahorro y la inversión y, por tanto, el desarrollo del país; y ha beneficiado a los trabajadores con rentabilidades del 10% anual promedio. En la actualidad, el sistema participa con un 10% del mercado accionario, un 30% del mercado de letras hipotecarias, un 32% del stock de títulos del Banco Central de Chile, entre otros. El sistema previsional moviliza alrededor de US$ 60.000 millones, monto que para los gobiernos es bastante tentador, ya que equivale a más o menos el 60% del PIB de Chile del año 2005. Aproximadamente US$ 18.000 millones, propiedad de los trabajadores chilenos, están invertidos en el extranjero.

Cristián Larroulet, director del Instituto Libertad y Desarrollo, dice que la pensión promedio que hoy reciben los trabajadores del sistema antiguo es de sólo $140.000 (pesos), mientras que quienes se han jubilado bajo el nuevo sistema han recibido una pensión equivalente a $330.000. Además, actualmente existen más trabajadores protegidos: en 1981 esta cifra era de 52% y hoy llega al 68%. Agrega que el gran problema actual lo produce el desempleo, que impide a los trabajadores cotizar.

Aspectos por mejorar. Cristián Larroulet señala que, como todo sistema, éste es perfectible y que el aspecto que más requiere perfeccionarse es la baja cobertura previsional de ciertos sectores de la población: las mujeres, los independientes y quienes han sufrido por el desempleo en los últimos años. En relación con la mujer, propone incentivar la cotización adicional con un subsidio estatal y pensión mínima gradual. En cuanto a los independientes, propone utilizar el instrumento tributario como una opción por defecto que estimule la cotización de los trabajadores por cuenta propia.

 
 
DMS