País sin azúcar

Esta serie de columnas sobre las tonterías mercantilistas inició con el caso del azúcar y, por un golpe de suerte, culminará con ese edulcorante, pues el viernes pasado, en La Nación, apareció una nota con el siguiente titular: Costa Rica desaprovecha gran negocio azucarero en México. La nota consigna que “para no desabastecer el mercado interno, Costa Rica desaprovechará la venta de 47.000 toneladas de azúcar a México … a un precio superior al local en al menos un 37%. Según Edgar Herrera, director ejecutivo de la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica), “a los responsables ‘les pican las manos’ por enviar a México, pero no se puede desproteger al mercado local”.

¿Qué hay de malo con esta comedia? De todo. Para entenderla, empecemos con la relación de precios. Tal  como lo consigna la nota, el precio del azúcar crudo en el mercado mundial (MM) es de $0,11/lb, lo que es $11/qq (quintal=45,45 kg); en Costa Rica es de $22,7/qq; y, por haber vendido mucho de su producción a EE. UU., los mexicanos ofrecen un precio de $36/qq. ¿Por qué ofrecer a los ticos un precio tres veces superior a lo que les costaría en el MM? Porque muchos gobiernos latinoamericanos prohíben, o encarecen con aranceles, la importación de azúcar del MM, pero, mediante TLC, permiten la importación desde otros países donde es más caro. ¿Derroche de inteligencia? 

Concepto de país. Al igual que la legión de neomercantilistas latinoamericanos, el periodista tiene un rarísimo concepto de país. Según él, en cuanto al azúcar, el país lo constituyen solo los productores, agrupados en Laica. Los cuatro millones de seres humanos que viven aquí y que consumen azúcar no forman parte del país; no son tomados en cuenta. ¿Y las miles de empresas que utilizan el azúcar como insumo de producción? Tampoco. Así, para el periodista, el “país” gana cuando un grupo de productores exporta un bien caro, pero pierde cuando otro grupo de consumidores, 100 veces mayor, importa un bien a precios bajos. Si considerara a todos los actores, se daría cuenta de que el verdadero país ganaría más importando el azúcar a precios del MM que exportándolo a los precios ofrecidos ¿Cuándo entenderán que la riqueza no es lo que se produce, sino lo que se consume; y no es lo que se exporta, sino lo que se importa?

Política comercial. Hemos venido insistiendo en que la política comercial con respecto a cualquier bien o servicio, ha de respetar el derecho de propiedad de todos, lo cual implica que todos los individuos tengan el derecho de decidir, libremente, con su propiedad, qué producir, con quién intercambiar, y en qué condiciones. El respeto de ese derecho humano básico implica que los productores de azúcar exporten todo lo que les venga en gana y que los consumidores importen todo lo que quieran y de donde sea. Es tan injusto privar a los productores de un buen precio de exportación como privar a los consumidores de buenos precios de importación. Además, es una monumental estupidez.
 
 
DMS