Falso exportador

Hace unos años, mientras participaba en una reunión sobre libertad económica y prosperidad, en Manila, la noticia explotó como una bomba: las Filipinas no tenían suficiente azúcar para llenar su cuota de exportación a los EE.UU. Y poco les faltó para ir de casa en casa recogiendo el azúcar de las mesas para exportarlo. Pensé que eso era el paroxismo de la estupidez, pues los filipinos parecían no entender el porqué de la exportación. Aquí tampoco. El 14 de agosto apareció en La Nación el siguiente titular: “Costa Rica está sin azúcar para exportar”. 

Exportación. En el proceso de intercambio de bienes y servicios (b&s) entre individuos, exportar es enviar un bien a otro e importar es recibirlo de otra persona, independientemente de la ubicación geográfica de las partes del intercambio. ¿Por qué se exporta? Juan exporta bananos porque esa es la mejor forma de obtener otros bienes que desea consumir: leche, carne, huevos, arroz, manzanas. Ejemplo: si él sabe que con X cantidad de recursos produciría 1 TM de arroz, pero que si con esos mismos recursos produce banano, lo exporta e importa el arroz, obtendría 50 TM; optará por suplirse del arroz mediante la exportación de banano. En este caso, Juan sería un exportador genuino de banano, porque ese es el uso de sus recursos que maximizaría su consumo de b&s.

Lo que se aplica a Juan es igual cuando se trata de la suma de juanes conocida como país. El país es exportador genuino del bien A si producirlo es la mejor forma de solucionar su necesidad de consumo de A y si, a la vez, es la mejor forma de solucionar su necesidad de consumo de ciertos bienes importados. En el caso del azúcar en Costa Rica, estos dos requisitos no se cumplen. El producir azúcar no es la mejor forma de solucionar las necesidades de consumo, puesto que en el mercado mundial, el azúcar siempre ha estado más barato que en el doméstico. La exportación de azúcar tampoco es la mejor forma de solucionar las necesidades de consumo de los bienes importados, pues el azúcar exportado es subsidiado por los consumidores, quienes pagan un sobreprecio por él (el arancel de importación del azúcar es del 50 por ciento). Eso equivale a pagar más por los bienes importados. 

Un ejemplo. Ilustremos el error con el ejemplo hipotético de la columna del 16/8/06. Imaginemos que en Costa Rica vivan un millón de enfermos de SIDA, que algunos residentes en el país han encontrado la cura, y que cuando el ministro de Comercio Exterior se da cuenta de que el gobierno de EE.UU. paga el doble (por una cuota) de lo que cobran los europeos por la misma medicina, actúe de la siguiente manera: trata de incrementar la cuota de exportación a EE.UU. e impone un arancel de 50 por ciento a la importación de la medicina de la UE. Según él, si se exporta todo lo posible y no se importa la medicina, todos los ticos se enriquecerán. El resto de la historia, ya la sabemos. 

 
 
DMS