Estatismo total

Los elementos básicos de todos los modelos son: numerosas personas; cada una con su propia inteligencia, destreza y conocimientos –que llamaremos propiedad intelectual—; y con sus propias necesidades de consumo; recursos naturales como tierra, animales, agua, bosques, etc.; y un objetivo: solucionar las necesidades de consumo de todos los habitantes mediante el uso de los recursos naturales e intelectuales. Lo que distingue a este modelo es el hecho de que la propiedad física, material (tierra, agua, casas, edificios, industrias, comercios) es apropiada por el grupo que posee las armas y el poder: el Estado.

Solución de necesidades. En este modelo, ¿cómo se solucionan las necesidades de consumo de la población? Primero, la decisión en cuanto a qué se produce, dónde, cuándo y cómo es tomada por un grupo de “planificadores” del Estado. Segundo, la decisión en cuanto a qué y cuánto consume cada individuo, también la toman, casi enteramente, los planificadores del Estado. Es normal en sociedades con este modelo que los individuos reciban una tarjeta de racionamiento, la cual indica qué bienes y cuánto de cada uno consume cada individuo o familia periódicamente.

Generación de riqueza. Supongamos que, en los cuatro casos, hablamos de una sociedad de 4 millones de habitantes, 100 mil km2 de área con todo tipo de recursos naturales; y que en este modelo los planificadores y dirigentes de todo tipo representan el 10 por ciento de la población; es decir, 400 mil individuos. 

De los cuatro modelos, este es el que menos riqueza crea. ¿Por qué? Primero, porque incumple cada uno de los tres requisitos fundamentales para la creación de riqueza: respeto absoluto del derecho de propiedad privada, relaciones estrictamente voluntarias y la competencia como elemento definidor de quién resuelve una necesidad de consumo de los participantes en el sistema. El incumplimiento del primer requisito se traduce en un desperdicio, tanto de los recursos materiales como intelectuales. En ausencia de muchos dueños de propiedades (miles o millones) que deciden qué hacer, con base en la valoración que los demás hacen de sus productos, no hay forma o criterio económico para asignar los recursos; por lo tanto, son los ingenieros y planificadores del Estado los que la hacen con base en criterios de ingeniería u otros. Por otra parte, la inteligencia, conocimientos y habilidades de 3,6 millones de personas se sub-utilizan, porque todas las decisiones de producción son tomadas por menos del 10 por ciento de la población.

El incumplimiento del segundo requisito genera una falta de correspondencia entre lo que desean las personas y lo que terminan consumiendo; sin embargo, la riqueza creada es la suma de los bienes y servicios que la gente desea consumir y luego obtiene. En este modelo se ha suprimido toda forma de expresar los deseos de cada consumidor; no se toman en cuenta. De ahí la práctica de “un solo jabón, una sola pasta dental, etc.”, de los países comunistas.

 
 
DMS